Carta del Mes

La Familia

La palabra de Dios nos enseña todo lo que necesitamos para vivir bien. Vivimos en una sociedad consumista en la que todos participamos de alguna u otra manera, porque el consumo normal nos lleva a ser consumistas cuando compramos o consumimos en una forma compulsiva , no se si por necesidad o por que la mayoría lo hace. Se podría confundir con la avaricia o el egoísmo, aunque este desorden es individual y el consumismo es colectivo. (Blog de Juan Stam) Tristemente seguir la corriente nos lleva a lugares por donde no queremos ir. Jesús advierte sobre esta vida materialista- consumista en Lucas 12:15.

Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

Nos preguntamos cuáles son las verdaderas prioridades de la vida, vivimos para consumir, cuando deberíamos consumir para vivir. A la gente le agrada pensar vivir como en un castillo de reyes, piensa como vives y no vivas como piensas; la idea es vivir con lo justo, si tienes mucho tienes muchas complicaciones, y no te alcanza el tiempo, se lo robas a la familia y te trae muchas complicaciones. El pensamiento de la gente en nuestro tiempo se vuelve materialista, de manera que nos miden por lo que tenemos (tanto tienes, tanto vales) lo peor es que el materialismo ha penetrado en la iglesia, por eso Jesús nos advierte en Lucas 12:20

necio, esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?

Se ha puesto a pensar usted en que gasta? La gente gasta en cosas que no necesita, gasta para lucir su estatus social y su superioridad económica en vez de la utilidad de las cosas. Hemos visto gente que compra joyas carísimas, ropa de lujo, carros ostentosos con el propósito de causar envidia en otros. La mercadotecnia nos hace gastar ahora en los días festivos en ropa lujosa para demostrar que estamos al día y que tenemos buen gusto. Las riquezas materiales son tan poco confiables; son un fundamento muy frágil para nuestra esperanza.

La verdadera esperanza debe estar basada en Jesucristo, y en su promesa de la vida Eterna. Para vivir bien seamos ricos o pobres llevemos una vida que nos haga ricos para con Dios. Lucas 12:21

Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

No hay tesoro mas grande que el favor de Dios todo empeño para mantenerlo contribuirá a que atesoremos para con nosotros con seguridad un fundamento excelente para el futuro, para que logremos asirnos firmemente de la vida que realmente lo es (1 Timoteo 6:19)

Feliz Navidad y Año Nuevo entregue su vida al Señor.

– Pastor Juarez