Blog diario

EL ALCOHOL

No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.” 

Efesios 5:18

By Pastor Juárez

La Palabra de Dios anima a la gente a mantenerse alejados del alcohol (Levítico 10:9; Números 6:3) Los cristianos no deben permitir que sus cuerpos sean “dominados” por cualquier cosa.

La historia de las víctimas del aguardiente es una historia de vergüenza, de corrupción, de crueldad y ruina. Ha robado a la cara la gloria de su salud, y en lugar de la tez natural del rostro, lo ha dejado enrojecido e irritado con el alcohol. Ha quitado la belleza y la hermosura al rostro y lo ha dejado disforme y abotagado. Ha robado a las piernas su fuerza, dejándolas vacilantes e inestables.

Ha quitado la firmeza y la elasticidad de los pies para hacerlos débiles y falsos. Ha robado a la sangre su vitalidad y lo ha llenado de veneno, gérmenes de enfermedades y muerte. Ha robado al rostro su virilidad y fortaleza y ha dejado en su lugar las señales de la sensualidad y de la brutalidad. Ha corrompido la lengua con blasfemia, necedades e infamias. Ha inclinado las manos al mal, haciéndolas instrumentos de brutalidad y asesinatos, en vez de serlo de utilidad y bien hacer.

Ha roto los vínculos de la amistad y ha sembrado los gérmenes de la enemistad. Ha hecho del padre cariñoso y del cumplido esposo, un hombre tirano, áspero y homicida. Ha transformado a la madre cariñosa y a la esposa hogareña en una verdadera fiera infernal y en la encarnación de la brutalidad.

Ha robado a la mesa su abundancia, obligando al hombre a llorar de hambre y a pedir limosna en la vía pública. Ha llenado de criminales los juzgados, penitenciarías, cárceles y casas de corrección. Ha poblado las casas de asilo y manicomios con sus infortunadas víctimas. Ha llenado nuestro mundo tan bello, de lágrimas, gemidos, lamentaciones y odios; y a muchos pobres desamparados, de miseria y desesperación. De “El Debate”. ( http://www.encinarde mamre.com)

La Escritura también prohíbe a un cristiano hacer lo que quiera y ofenda a otros cristianos, o a hacer cualquier cosa que pudiera animarlos a pecar contra su conciencia (1ª Corintios 8:9-13)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .