Sunday Morning Service

Sermón de la Mañana #170 | EL BAUTISMO Y LA TENTACION DE JESUS



9Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. 11Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. 12Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. 13Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

Marcos 1:9-13

Pastor Jose Juarez

Notas de sermón: 

Jesús vino, se presentó a sí mismo a Juan en el río Jordán y Juan protestó en contra de bautizar a Jesús, no aceptaba hacerlo él, al contrario, quería que Jesús lo bautizara a él.

Y, Jesús le respondió: “Permítelo ahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia”.  Esas palabras implican la importancia del bautismo de Jesús, Él vino a la tierra a cumplir la ley y someterse a cada aspecto de la ley de Dios.

Pero aquí mismo vemos otro elemento con relación a su bautismo y que es muy importante. Porque en el momento de su bautismo el Espíritu Santo desciende del cielo en forma de paloma sobre Cristo. Diríamos que esto sería como darle la autoridad, su licencia; su comisión Divina de ser el Mesías. Esto se manifiesta cuando el Espíritu Santo viene sobre Él para que venga a ser el ungido de Dios o sea el “Christos” de Dios, “Cristo” significa “el ungido” es su título.  Así que con esta acción Jesús es ahora ungido para el ministerio y Él es ya ordenado por Dios para empezar la misión para la cual Él había sido enviado al mundo. Las Escrituras nos dicen que inmediatamente después de su bautismo, el mismo Espíritu que lo ha ungido, el mismo Espíritu que ha descendido sobre Él, ahora lo impulsa al desierto para ser tentado por Satanás durante 40 días. La tentación es una prueba de la capacidad de las personas de escoger el bien en lugar del mal. Es una incitación para pecar y seguir a Satanás en lugar de a Dios. Parte de la experiencia de esta vida es aprender a vencer la tentación y escoger el bien sobre el mal.

  1. ¿Por qué se bautizó Jesús, sino es pecador?

En primer lugar, debemos decir que el bautismo no es para quitarnos los pecados, por cuanto el pecado es un aspecto moral y espiritual que no pueden ser borrados con un elemento físico, como lo es el agua.

Considerando, el bautismo no salva ni condena, por cuanto el agua no contiene poderes sobrenatu­rales.

Algunas iglesias enseñan que el bautismo limpia el pecado original, pero la Palabra de Dios no dice en ninguna parte que este milagro sea posible por el sólo hecho de ser bautizado.

¿En qué consistía El bautismo que realizaba Juan el Bautista? era, en sí, un rito sencillo al que se sometían todos los que en un acto de fe se arrepentían de sus pecados, y se identificaban con el mensaje del profeta. Pero Juan describe el bautismo que ope­raría Jesús, y que sería más que físico, un bautismo espiritual y mucho más poderoso. Entonces Jesús fue bautizado no porque tenía una necesidad de limpieza de pecados, sino a un deseo personal de Él, para identificarse con el mensaje de Juan.

Hoy día, cuando una persona es bautizada en la iglesia, es porque esta persona se identifica con la declaración de fe en Jesús. O sea que el bautizado es consciente del paso que da, y el compromiso que contrae con Dios y con la iglesia.

¡el bautismo ni salva ni condena!

Así que, es un paso de fe y de testimonio público, en el que se  abraza la doctrina de los apóstoles, y por el que renuncia­mos a todos los intereses de este mundo.

¿Qué significa todo esto?

El bautismo es un acto de obediencia

Se da un testimonio público,

Es un símbolo de que hemos muerto al pecado y resucitado con Cristo a una nueva vida, hemos nacido de nuevo.

¿Por qué hemos nacido de nuevo?

Porque hemos sido regenerados por medio de recibir a Cristo como nuestro Salvador.

Entonces hemos sido sepultados juntamente con Cristo para muerte (del pecado)

Así como Cristo resucitó de los muertos (así hemos resucitado nosotros de nuestra muerte de pecado)

Y Para andar en vida nueva.  ¿Qué se necesita para ser bautizado?  Hechos 8:36,37  Primero tiene que haber nacido de nuevo, o sea, haber recibido a Cristo como su Señor y Salvador personal y solo tener el deseo de hacerlo y cumplir con esta ordenanza, como vemos en: Hechos “Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: aquí hay agua: ¿Qué impide que yo sea bautizado? 37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes.”

Como podemos ver, el bautismo es un paso de fe que todo cristiano debe de dar, para declarar públicamente su cambio de vida, de haber muerto al mundo de pecado y haber resucitado con Cristo a una nueva vida de fe y santificación progresiva. Al dar este paso de fe nos acercamos más a Dios, y declaramos al mundo nuestra vida regenerada en Cristo Jesús.

  1. Tomando la Corona, pero sin la cruz.

Charlie Spurgeon lo describe así: “Arrepentíos, y creed en el evangelio”. Marcos 1: 15.

Nuestro Señor Jesucristo comienza Su ministerio anunciando los mandamientos que encabezan la lista. Viene recién ungido del desierto como el esposo de su cámara; sus notas de amor son arrepentimiento y fe. Sale plenamente preparado para Su oficio, “habiendo sido en el desierto tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”; Sus lomos están ceñidos como los de un hombre fuerte para correr una carrera. Él predica con todo el denuedo de un nuevo celo, combinado con toda la sabiduría de una larga preparación; Él clama a los hijos de los hombres, “Arrepentíos, y creed en el evangelio”. Prestemos nuestros oídos a estas palabras que, como su autor, están llenas de gracia y de verdad. Delante de nosotros tenemos la esencia de toda la enseñanza de Jesucristo, el Alfa y la Omega de todo Su ministerio; y viniendo de los labios de alguien así, en un tiempo así, con un poder tan peculiar, prestemos la más seria atención y que Dios nos ayude a obedecerlas desde lo más íntimo de nuestros corazones.

Cuando Cristo nos llama, algunas veces no entendemos que es lo que está pasando, pensamos en que es solo un pequeño deseo que Dios nos pone para seguirle, pero nos imaginamos que es algo igual a nuestro mundo donde nos movemos, que empezamos algo y pronto lo dejamos porque nos aburre, o porque no nos gusta, y cambiamos de dirección para empezar algo nuevo, algo que nos da una perspectiva diferente. Jesús inicia su ministerio y el primer día de su trabajo tuvo que enfrentar con tres de las mayores tentaciones, Y nos preguntamos cual es el propósito de esas tentaciones que llegan a nuestras vidas, identifiquémonos con cada una de las tentaciones que enfrentó Jesús y eso nos equipará para responder a Satanás con palabras y obediencia a Cristo.

Estas tres tentaciones de Jesús son relevantes para nuestra vida espiritual. Nos muestran que enfrentaremos desafíos similares en nuestra propia lucha contra las tentaciones y los deseos mundanos.

Primero. Piedras en Pan. Mateo 4:3-4. 3Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

El Blog Protestante digital lo define así: Esta tentación representa el deseo de satisfacer nuestras necesidades materiales de forma egoísta y rápida, en lugar de confiar en la provisión divina y obedecer la voluntad de Dios. No siempre las piedras deben convertirse en pan. No siempre nos está permitido utilizar a Dios para conseguir una abundancia desmedida de cosas. El hombre no es solamente un estómago para alimentar hasta desperdiciar. Jesús nunca convierte las piedras en pan por mero capricho egoísta de nadie. No utiliza su poder y sabiduría bajo tentaciones guiadas por el egoísmo, el querer tener una superabundancia para almacenar para consumo propio, sin ningún fin que no sea el de sentirse movido a misericordia por la escasez del prójimo, por justicia, por deseos de liberación y ayuda al que nos necesita. Jesús multiplicó los panes cuando fue necesario, cuando vio a personas que tenían hambre, cuando vio a hombres, mujeres y niños que desfallecían. Yo estoy seguro que si nosotros como creyentes seguidores de Jesús estuviéramos, motivados a dar de comer a los hambrientos del mundo, a buscar justicia, a practicar misericordia, a compartir y dar hasta que nos duela, las piedras se podrían convertir en pan. Jesús multiplicará los panes, convertirá las piedras en pan, cuando aumentemos la fraternidad en el mundo Jesús no es el Mesías favorecedor del egoísmo humano, sustentador de los ricos que almacenan de forma egoísta. Jesús no cede ante las tentaciones satánicas. Que no pidan estos a Dios, sea a través de Satanás o de cualquier engendro humano, que las piedras se conviertan en pan. La respuesta será la misma: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios: palabras de amor en acción, de compromiso con los pobres, de búsqueda de justicia y de una igualitaria redistribución de los bienes del planeta tierra. (Protestante digital)

Segunda, Saltar del Templo. Mateo 4:5-7

El diablo le pide a Jesús que se tire del templo, diciendo: «Si eres Hijo de Dios, échate abajo, porque escrito está que a sus ángeles mandará por ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra alguna.» 7Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.

Este contenido fue originalmente publicado en: https://bibliabendita.com/mateo/mateo-4-5 | Biblia Bendita

En esta respuesta de Jesús a Satanás, nos muestra que debemos depender completamente de Dios y seguir su voluntad en lugar de buscar soluciones egoístas. En respuesta a cada tentación, Jesús citó la Palabra de Dios. Esto demuestra la importancia de conocer y obedecer la Palabra de Dios para resistir las tentaciones. Debemos estudiar regularmente la Biblia y aplicar sus enseñanzas a nuestras vidas diarias. La escritura muestra la tentación del poder que enfrentan muchas personas. Satanás le ofrece a Jesús la oportunidad de demostrar su poder y su conexión con Dios a través de una acción espectacular y una prueba de su poder. La tentación del poder es una de las más comunes que enfrenta el hombre, tanto personal como pública. Es fácil caer en la trampa de querer demostrar nuestro poder y capacidad a través de acciones y palabras que a menudo son hirientes y egoístas.

Jesús sabía que demostrar su poder no era una actitud que lo definía como el Hijo de Dios. Él sabía que lo que lo hacía mostrarse como hijo de Dios no era la capacidad de realizar milagros, sino su fe en su Padre Celestial. Nosotros como cristianos, debemos aprender a confiar en la fe para alcanzar nuestras metas y propósitos. Cuando nuestra fe está fija en Dios, podemos enfrentar las tentaciones y superarlas. Jesús le respondió al diablo: «Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.» Este contenido fue originalmente publicado en: https://bibliabendita.com/mateo/mateo-4-5 | Biblia Bendita

‘El pináculo es peligroso, porque resulta ser «el pináculo del Templo». Pararse en un lugar alto en la casa de Dios, Jesús sabía; que para ministrar a la gran congregación, es muy honorable, pero es una posición responsable y peligrosa, de la cual muchos caen.

Tercera, Si postrado me adorares. Mateo 4: 8-11. 8Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.f 11El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Así ante Sus ojos estaban los reinos del mundo. Vio a César sentado en el trono de Roma. Vio todo el poder que trajo el gobierno mundial. Todo el honor, toda la gloria. Vio a los sirvientes mientras se inclinaban y traían los manjares. Y vio a la gente como tenía a la audiencia delante de él. Vio el poder que ejercía desde el trono.

Y Satanás dijo a Jesús: A ti te daré todo este poder, y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregado (Lucas 4:6) En el principio el mundo era de Dios; El lo hizo. Pero cuando Dios creó al hombre y lo colocó sobre la tierra, Dios le dio la tierra al hombre. Dios le dijo a Adán: “Ten dominio sobre la tierra, sobre los peces en el mar, las aves en el aire, sobre todo animal que se mueve y se arrastra, porque a ti te lo he dado” (Génesis 1:28). Entonces Dios, le dio a los hombres este hermoso regalo de la tierra.

El propósito de la venida de Jesucristo fue redimir al mundo para Dios. Para traerlo de vuelta a la esfera de Dios. Debido a que los hombres se habían entregado a Satanás, ahora Dios está tratando de traerlo de regreso a Su esfera, y con este propósito envió a Su Hijo para redimir al mundo. Comentarios Biblia Plus

Con el tema la tentación de Jesús, podemos aprender a depender de Dios, conocer y obedecer su Palabra, rechazar el pecado, buscar la voluntad de Dios, confiar en Él. El relato de la tentación de Jesús en el desierto es una poderosa lección sobre la importancia de resistir las tentaciones y mantenerse fiel a Dios. Jesús nos enseña la importancia de confiar en la Palabra de Dios y rechazar las mentiras del enemigo. Su ejemplo nos muestra que podemos vencer cualquier tentación con la ayuda de Dios y su Palabra. Así como Jesús respondió a Satanás con autoridad y firmeza, nosotros también podemos fortalecernos con el poder de la oración, la lectura de la Biblia y la obediencia a Dios. Enfrentemos las tentaciones con valor, confiando en que Dios nos dará la fuerza para resistir y salir victoriosos. Acepte a Cristo Jesús como su salvador personal ahora y tendrá la vida eterna.

  

                             

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