Sunday Morning Service

Nuevo Video: El Sermón de la Mañana #74 | El Regreso De Cristo



Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. Cristo retornará en busca de sus hijos redimidos, y las “señales de los tiempos” indican que su retorno está muy próximo. Mi amigo y mi hermano: ¿estás preparado para recibirlo?

Mateo 24:44

Notas de sermón:

Pablo enseñó: «El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios» (1 Tesalonisenses 4:16). El autor de Hebreos escribió que Cristo «aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan» (Heb 9:28). Santiago escribió: «la venida’ del Señor, que ya se acerca» (Stg 5:8). Pedro dijo: «Pero el día del Señor vendrá como un ladrón» (2ª P 3: 10). Juan escribió: «cuando Cristo venga seremos semejantes a él» (1ª Jn 3: 2). Y el libro de Apocalipsis hace frecuentes referencias al regreso de Cristo, y termina con la promesa» «Sí, vengo pronto», y Juan responde: «Amén. ¡Ven, Señor Jesús!» (Apocalipsis 22:20).

Jesús nos habló a menudo de su regreso. «Por eso también deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen» (Mt 24: 44). Dijo: «Vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán, donde yo esté. Ustedes ya conocen el camino para ir adonde yo voy» Juan 14:3). Inmediatamente después que Jesús ascendió al cielo, dos ángeles les dijeron a los discípulos: «Este mismo Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse» (Hechos. 1: 11).

Vemos que mucha gente no estará preparada cuando regrese Cristo, sino que estarán muy ocupados en sus vidas, e incrédulos (Lucas 17:26-30; 2 Pedro 3:3-4). Los cristianos debemos de estar preparados en todo momento: Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida. (1Juan.2:28)

Otro cumplimiento de lo que está escrito en la Biblia se está evidenciando cada día más en la Tierra debido a que han pronosticado las peores tormentas solares dirigidas al planeta, conocidos también como estallidos del sol. Desde los primeros días de Noviembre, el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC), la cual forma parte de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), se han detectado varias emisiones de masa coronal a las cuales les llaman CME en inglés. Dicho fenómeno consiste en nubes de millones de toneladas de gas en plasma con campos magnéticos de radiación y viento que se desprenden del sol, lo que sería un estallido o varios del astro. Ahora, tal evento natural tan dañino ya fue descrito en la Biblia, exactamente en Apocalipsis 8:7, donde se habla de la destrucción de los árboles y la hierba verde causada por granizo y fuego mezclado con sangre que fueron lanzados sobre la tierra, algo no muy distinto de lo que ha sucedido en Australia y Brasil con sus bosques. Este sería un acto normal que forma parte de los ciclos de vida del Sol

I           DEBEMOS ESPERAR ANSIOSOS EL REGRESO DE CRISTO

La respuesta de Juan al final de Apocalipsis debe caracterizar los corazones de los cristianos de todas las épocas: «Amén, ¡Ven, Señor Jesús!» (Apocalipsis 22: 20). El verdadero cristianismo nos prepara para «vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro Dios y Salvador Jesucristo» (Tito 2:12-13). Pablo dice: «Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo» (Filipenses 3: 20).’ El término «Maranata», en 1ª Corintios 16: 22 significa también «¡Nuestro Señor, viene!» (2ª Co 16: 22 RVR). ¿Cómo deberíamos vivir cuando sabemos que Jesús podría regresar en cualquier momento? Hebreos 10: 24-25 enseña: «Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.». Debemos alentarnos unos a otros, reunirnos regularmente con otros creyentes, mostrar amor mutuo y practicar buenas obras. Tenemos que vivir vidas santas. Por ejemplo, 1 Corintios 10:31 enseña: «En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.» Colosenses 3:23 agrega: «Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo». El saber que Cristo puede regresar en cualquier momento debería desafiarnos a centrarnos en compartir a Cristo con cada persona que podamos. Jesús enseñó: «Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.» (Mateo 28: 19-20).

II.         NO SABEMOS CUÁNDO CRISTO VOLVERÁ

Varios pasajes indican que no sabemos, ni podemos saber, el momento del regreso de Cristo. «Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen» (Mt 24: 44). «Manténgase despiertos porque no saben ni el día ni la hora» (Mt 25: 13). Por otra parte, Jesús dijo: «Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. ¡Estén alerta! ¡Vigilen! Porque ustedes no saben cuándo llegará ese momento» (Marcos 13: 32-33).

Lo que no sabemos es cuándo será esto. Así como no sabemos cuándo compareceremos ante él en el último momento de nuestra vida terrenal. Pero debemos pensar más en la venida del Señor en el fin de los tiempos.

El Señor nos pide que velemos. Lo hizo en el huerto, la noche en que se preparaba en oración para ser entregado a sus verdugos. Dijo a sus discípulos: “Velad y orad” (Mateo 26:41).

El estar en vela significa que no nos entregamos al sueño que produce la vida cómoda. Los placeres, las preocupaciones del mundo, la soberbia y la avaricia, eso nos tiene dormidos. Debemos salir de ese sopor para estar listos cuando Jesús nos llame. Y no hay mejor manera de estar despiertos que activos en la oración. El retorno de Jesucristo está cerca, en la puerta, como un ladrón en la noche. Él puede venir a través de la puerta en cualquier momento.

En nuestra cultura, la mayoría de personas piensan que van a vivir muchísimos años y está bien. Pero sucede que cuando tomamos esta actitud tiende a perder el sentido de urgencia en nuestra vida cristiana. Vivir la vida cristiana es como una carrera. Cuando pensamos acerca de la vida que va a durar muchos años, pone la línea de meta de una manera larga. Y comenzamos a planear el «largo plazo» y pensar en maneras de vivir una vida más relajada, lejos de la voluntad de Dios. La proximidad del regreso de Cristo pone la meta directamente frente a nosotros y nos insta a tomar el ritmo y deshacerse de cualquier distracción que nos desvíe llegar a nuestra meta.

1 Timoteo 6:13-14 nos da una idea de cómo esto afecta nuestra motivación. En este pasaje Pablo dice a su discípulo Timoteo,Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.

  Pablo alienta a Timoteo a perseverar porque el regreso de Cristo está muy cerca. El evento cercano proporciona el estímulo para perseverar. Cuando perdemos de vista la proximidad del regreso de Cristo comenzamos a dar rienda suelta a nuestras vidas con todas las comodidades y seguridades, porque nuestros ojos están puestos en una larga espera. Filipenses 3: 13-14 establece la actitud deseada por Dios para nuestras vidas: Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.  Nuestro objetivo debe ser vivir para Cristo, esperando nuestra futura eternidad con Él. No sabemos cuando Cristo volverá, pero lo que sí sabemos es que estamos más de dos mil años más cerca de su regreso. No es una casualidad que estén ocurriendo señales en el cielo como las tormentas del sol, de tal manera, pues escrito está en la Biblia: convergencia de creencias, economía, liderazgo, nuevas ideologías para un orden mundial, persecución cristiana y judía, ahora y mucho más que antes las señales naturales, las cuales están desde hace bastante tiempo y cada vez son más evidentes.

Pero, también escrito está que El Señor viene pronto y con él, su galardón para recompensar a cada quien según sus obras; para los que amamos a Dios no debemos temer de estas señales, sabiendo que la hora se acerca y que cenaremos con Él debido a que hemos atendido a su llamado.

“¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro” – Apocalipsis 22:7.

En Hebreos 1:1 se nos dice lo siguiente: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas”, Se ha señalado a este día como el más grande de la historia. Ahora es el momento de saldar las cuentas con Dios. El Nuevo Testamento dice lo siguiente: “Tenemos también la palabra profética más permanente, Esa cierta luz de la profecía lanza advertencias dirigidas a su corazón, a fin de que acepte el ofrecimiento de la misericordia de Dios, y se prepare para recibir a su Salvador. Acepte a Cristo Jesús hoy.

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