Sunday Morning Service

Nuevo Video: El Sermón de la Mañana #29 – El Evangelio Para El Nuevo Año



Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes”

Isaías 64:1

Notas de sermón:

“Venid a mí, todos los que estáis fatigados y cargados, y yo os haré descansar.” — Mateo 11:28

Este es el reposo que Jesucristo da al corazón, a la mente y a la conciencia de aquellos que creen en Él. Éste es el reposo, éste es el refrigerio que encuentran aquellos que vienen a Él, ya que podemos leer en el texto: “yo los refrescaré” o “yo los aliviaré”. Es el maravilloso alivio, el divino refrigerio, el bendito reposo que llega al corazón cuando hay fe en Jesucristo. ¡Que todos ustedes experimenten esa bendición, queridos amigos! ¡Que su reposo y su paz sean muy profundos! ¡Que no sea un descanso fingido, sino un descanso que resista las pruebas y los escrutinios! ¡Que su reposo sea duradero! ¡Que su paz sea como un río que nunca deja de correr! ¡Que su paz sea siempre una paz segura, no una paz falsa, cuyo fin es la destrucción! ¡Que sea una paz verdadera, sólida, justificable, que resista durante toda su vida y que al fin se diluya en el reposo de Dios, a Su diestra, por toda la eternidad! ¡Bienaventurados los que descansan así en Cristo! Esperamos contarnos entre ellos; y si es así, que podamos penetrar de manera más profunda en su glorioso reposo. (Spurgeon) El Señor da descanso a los creyentes; podría dirigirse especialmente a algunos de ustedes que, siendo creyentes, no consiguen obtener el descanso prometido. Algunos de nosotros nos afanamos con las cosas de este mundo o somos atribulados por nuestros propios sentimientos; nos encontramos perplejos y sacudidos de acá para allá por dudas y temores. Deberíamos estar descansando, ya que “los que hemos creído, sí entramos en el reposo”. El reposo nos corresponde por derecho: “Siendo justificados por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”

I.                     QUIEN RECIBE ESTE LLAMADO.

Cuando la vida nos golpea y somos víctimas de la violencia, problemas económicos, enfermedad, divorcios, problemas familiares, tentaciones etc. Es cuando
comenzamos a sentirnos cansados, abatidos. No es cansancio físico; sino espiritual, el cansancio físico me hace dormir, pero el espiritual me roba el sueño. Esta Invitación es para usted. En nadie más hay descanso solo Él Puede dárselo porque para eso vino para eso dejo su trono de gloria para salvar lo que se había perdido.

Venid todos lo que… -venid todos los que…- a mí; y yo daré descanso a ustedes.” Se trata de dos personas que se aproximan entre sí, una otorgando y la otra recibiendo el descanso; pero no es, de ninguna manera, una ficción, un producto de la imaginación, un fantasma, un mito. Son ustedes, ustedes, USTEDES, que están realmente fatigados y cargados, y que, por lo tanto, son seres reales, dolorosamente conscientes de su existencia; son ustedes quienes deben de ir a otro Ser, que es tan real como ustedes mismos, Uno que es un ser tan viviente como ustedes son seres vivientes. Es Él quien les dice a ustedes: “Venid a mí, y yo os haré descansar.” Quizás usted también siente lo mismo; una persistente intranquilidad, un vacío que no puede llenar con algo de este mundo, un anhelo de Dios, el cual quizás no puede describir. Lamenta su dureza, y puede ver su propia arrogancia y egoísmo. Se siente impuro o “contaminado” porque no puede controlar todos esos pensamientos y fantasías que van y vienen. se siente culpable.

II.                    LA GRANDESA DEL CORAZON DE CRISTO

No importa las circunstancias Dios puede darte descanso. No importan las circunstancias sino la actitud que tomas ante ellas, Dios promete algo, la misericordia de Dios es grande. a.         Si usted se propone arreglar su vida por su propia cuenta, entonces no necesitara de Dios. La creencia de casi todas las religiones del mundo es esa, que el hombre puede llegar a ser bueno haciendo buenas obras.  Pero la Biblia nos enseña que el hombre nace con la mancha del pecado y es por eso que necesita un Salvador. Venid a mí, dice el SEÑOR, TODOS, los cargados y cansados. Spurgeon lo define así: El invita a todos esos pecadores a venir a Él; a todos esos pecadores, repito. ¡Cuánto significado contiene esa pequeña palabra: “todos”! Creo que, generalmente, cuando un hombre usa grandes palabras dice pequeñas cosas; y cuando usa palabras pequeñas, dice grandes cosas; y, ciertamente, las pequeñas palabras de nuestro idioma son usualmente las que tienen mayor significado. ¿Cuál es el significado de esta pequeña palabra, “todos”, o, más bien, qué es lo que excluye? Y Jesús, sin limitar su significado, dice: “Venid a mí, todos los que estáis fatigados y cargados.” ¡Oh magnificencia del amor y de la gracia de Cristo, que invita a todos a venir a Él! Y más aún, invita a todos a venir de inmediato. “Vengan todos conmigo” -dice Él- “todos los que están fatigados y cargados; vengan en una multitud, vengan en grandes masas; vuelen a mí como una nube, como palomas a sus ventanas.” Nunca serán demasiados los que vengan a Él y le hagan sentir satisfecho; Él dice: “Entre más, más contento.” El corazón de Cristo se regocija por todas las multitudes que vienen a Él, porque ha hecho una gran fiesta, y ha invitado a muchos, y sigue enviando a Sus siervos a decir: “Aún hay espacio; por tanto, venid a mí, todos los que estáis fatigados y cargados.” Spurgeon.

III.                 LA SIMPLICIDAD DE ESTE EVANGELIO.

Jesucristo dice a todos los que están fatigados y cansados: “Venid a mí, y yo os haré descansar.” Esta invitación implica un movimiento, un movimiento de algo a algo. Ustedes son invitados a alejarse de todo aquello en lo que han venido poniendo su confianza, y a caminar hacia Cristo y confiar en Él; y en cuanto lo hagan, Él les dará el descanso. Está es una invitación que Jesús nos hace muy francamente. Él está llamando a todos los que están cansados de vivir oprimidos bajo su propio pecado. Aquellos que están afligidos, no por los pecados de otros, sino por el de sí mismos. Él está llamando a las personas que están cansadas de caer en los mismos pecados una y otra vez, incluso si algunos de estos pecados están ocultos. Jesús conoce tu anhelo, y también tiene la respuesta: ¡Para tales personas, tengo un mensaje! ¡Él puede darte lo que estás buscando! ¡Él puede darte una vida totalmente nueva! Sin Él no puedes lograrlo. Pero con Él, y con la invitación que nos da, nos mostrará que con Él si podremos.

 El SEÑOR nos quiere traer alivio a nuestras almas cuando nosotros nos entregamos a Él.

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