Sunday Morning Service

El Sermón de la Mañana #86 | LA SANGRE DEL CORDERO



Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.»

Éxodo 12:7

Notas de sermón:                                 

La sangre de Cristo tiene el poder de expiar un número infinito de pecados cometidos por un infinito número de gente a través de los siglos, y todos aquellos que ponen su fe en esa sangre serán salvados. La realidad de la sangre de Cristo como medio de expiación por el pecado, tiene su origen en la Ley Mosaica. Una vez al año, el sacerdote debía hacer una ofrenda de la sangre de animales sobre el altar del templo por los pecados del pueblo. “Y según la ley, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.” (Hebreos 9:22). Pero esta era una ofrenda de sangre que estaba limitada en su efectividad, por lo que tenía que ser ofrecida una y otra vez. Esta era una semblanza del sacrificio de Jesús ofrecido en la cruz “una vez y para siempre” (Hebreos 7:27). Una vez que fue hecho ese sacrificio, ya no hubo necesidad de la sangre de toros y machos cabríos. líquido vital que circula por el cuerpo humano en cantidad de 5 litros, tan indispensables para su existencia que se puede decir: “porque la vida de la carne en la sangre está” (Lv. 17:11 y 14), o “la sangre es la vida (Dt. 12:23). Este hecho no impide que el salmista atribuya igualmente al soplo de Dios la vida de los animales (Sal. 104:30). Los animales tienen soplo de vida. La sangre representa la vida, tan sagrada para Dios que, la sangre del Abel asesinado, es descrita como clamando venganza desde la tierra (Gn. 4:10). Después del diluvio, el Señor dio permiso para comer la carne de los animales; sin embargo, se prohibió comer su sangre (Gn. 9:3-4 y Hch. 15:20 y 29).  Esta ley dada a Noé rige por tanto no solo para el judaísmo, sino para toda la raza humana.

La sangre contiene glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. El análisis o examen de sangre mide el número y tipos de células en la sangre. Esto ayuda a los médicos a verificar su estado general de salud. Las pruebas también pueden ayudar a diagnosticar enfermedades y afecciones como anemia, infecciones, problemas de coagulación, cáncer de la sangre y enfermedades del sistema inmunitario. Biológicamente La sangre es vital en el ser humano, porque transporta nutrientes esenciales y oxígeno a todos los tejidos y órganos del cuerpo. Veamos la función de algunos de sus componentes:

Glóbulos rojos: son los que transportan oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos debido a que contienen la proteína llamada hemoglobina, la cual también le da a la sangre su color rojo y se encarga de fijar las moléculas de oxígeno.

Glóbulos blancos: son los que forman anticuerpos y defienden al organismo del ser humano de las enfermedades infecciosas.

Plaquetas: también se le conoce como trombocitos, que son células diminutas que se fabrican en la médula ósea. Su funcionamiento es de coagulación, porque cuando se rompe un vaso sanguíneo, las plaquetas se concentran en el área afectada y ayudan a sellar la rotura para frenar el sangrado.

Plasma: en el plasma se encuentran suspendidas las células sanguíneas, es decir, los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Su formación es 90 % agua, sales minerales y una gran cantidad de proteínas.

La sangre derramada de Jesucristo:

I.                     Proporciona el perdón del pecado.

La sangre es el elemento donde se encuentra la vida; y es el origen de esta vida, lo que determina el valor de ella. Zoé, en Juan 1:4: “En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”. La palabra griega aquí se refiere a la vida increada, eterna, la vida divina poseída exclusivamente por Dios. Todo lo que respira y vive, posee el «Zoe» de Dios, pues esto es la energía vital que caracteriza a todo ser viviente. La vida de Dios es luz líquida que corre por las venas de Jesús. Y esta luz es visible en el mundo espiritual, y tremendamente temida por las tinieblas. La oscuridad que es el medio en el que operan Satanás y sus huestes, carece de sustancia. La sangre de Cristo nos da su alma

algunos conceptos importantes sobre Genética…

Se denomina cromosoma a cada uno de los corpúsculos, generalmente en forma de filamentos, que existen en el núcleo de las células y controlan el desarrollo genético de los seres vivos. El cromosoma contiene el ácido nucleico, ADN, que se divide en pequeñas unidades llamadas genes. Éstos determinan las características hereditarias de la célula u organismo. El ser humano tiene 23 pares de cromosomas y, en estos organismos, las células reproductoras tienen por lo general sólo la mitad de los cromosomas presentes en las corporales o somáticas. Durante la fecundación, el espermatozoide y el óvulo se unen y reconstruyen en el nuevo organismo la disposición por pares de los cromosomas; la mitad de estos cromosomas procede de un parental y la otra mitad del otro. Son 46 los cromosomas que existen en el género humano, de los cuales 44 son autosómicos y 2 sexuales: un par XY en el caso masculino y un par XX en el femenino. Una mujer tiene 23 pares de cromosomas, y los componentes de cada par son muy similares. Sin embargo, un varón tiene 22 pares iguales de cromosomas y el otro par de cromosomas son diferentes en tamaño y estructura. Los 22 pares de cromosomas semejantes en mujeres y en hombres se llaman autosomas. El resto de los cromosomas se denomina, en ambos sexos, cromosomas sexuales. En la mujer los dos cromosomas sexuales idénticos se llaman cromosomas X. En el hombre, uno de los cromosomas sexuales es también un cromosoma X, pero el otro, más pequeño, recibe el nombre de cromosoma Y. Cuando se forman los gametos, cada óvulo producido por la mujer contiene un cromosoma X, pero el espermatozoide generado por el hombre puede contener o un cromosoma X o uno Y. La unión de un óvulo, que siempre contiene un cromosoma X, con un espermatozoide que también tiene un cromosoma X, origina un cigoto con dos X: un descendiente femenino. Mientras que la unión de un óvulo con un espermatozoide que lleva un cromosoma Y da lugar a un descendiente masculino.

La anterior información brinda el conocimiento de la existencia del cromosoma Y, que solo lo lleva el hombre y no la mujer. Veamos esta doctrina. Antes del diluvio sobre el mundo de malvados (2 Pedro 2:5) 5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;

Veamos la siguiente Tésis:

existían dos clases de cromosomas Y, dentro del género humano. Uno era el cromosoma Y engendrado por la bestia, de nombre Satanás, y otro era el cromosoma Y engendrado por un hombre, llamado Adán.

Ahora bien…

¿Podrá la genética, alguna vez, verificar la presente Tesis, basada en estas dos descendencias?

De los cromosomas X de Satanás y los cromosomas X de Adán, depositados dentro de Eva, surge la única razón por la cual existen personas que ya de nacimiento traen esa tendencia a obrar en la MENTIRA y el MAL, mientras que otras, desde que nacen, son propensas a practicar la VERDAD y el BIEN. Pero existe un hombre, que no fue engendrado ni por la descendencia del cromosoma Y de Satanás, ni por la otra descendencia del cromosoma Y de Adán, y ese hombre es el Mesías, Jesús, el Hijo de Dios, que fue engendrado por “otro tipo de cromosoma Y”, TOTALMENTE DIFERENTE al de la bestia y al del hombre. Él nació del seno de María, por obra del espíritu santo (Mateo 1:18); fue crucificado (Mateo 27:35); entregó el espíritu (Mateo 27:50), y resucitó de los muertos (Mateo 28:6).

Caín fue un hijo del Diablo y que por ello es que mató a su hermano Abel, porque Abel fue un hijo de Dios. Si Abel hubiera sido un hijo del Diablo, entonces Caín no lo habría matado. Génesis 3:15: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.”

Este pasaje nos indica que existen dos descendencias distintas, ya que es por demás evidente cuando se lee: entre tu descendencia y la suya. Y ¿cómo puede explicarse este tema de las dos descendencias?, pues solo se lo puede hacer de una sola manera y es sosteniendo la participación de un tercero. Y ¿quién fue ese tercero?… efectivamente fue la bestia, aquella bestia dotada de cuerpo, espíritu y alma, cuyo nombre es Diablo o Satanás.

Eva, tuvo ayuntamiento con dos géneros distintos: primero con el sexo masculino de la bestia, el Diablo, y luego con el sexo masculino humano, el de Adán. Caín no fue hijo de Adán Genesis 5:1-8  Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. 2 Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados.

3 Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. 4 Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 5 Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió. 6 Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós. 7 Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas. 8 Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió. ¡no se registra el nombre de Caín!… Si leemos desde el versículo 23 hasta el 38, de Lucas 3, y se podrá constatar que no hay ningún registro de Caín.

44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Juan 8:44 Si Cristo les dijo a esos judíos que tienen como padre al Diablo es porque literalmente el padre de ellos fue, en verdad, el mismo Satanás, padre de toda mentira. La palabra de Dios en ninguna parte MENCIONA A HIJOS DE LA SERPIENTE (textual).

Si menciona LA SIMIENTE DE LA SERPIENTE, mas no dice HIJOS DE LA SERPIENTE.

Veamos entonces.

46 versículos mencionan a las serpientes, en ninguno se menciona a hijos de la serpiente.

2 versículos mencionan a los hijos del diablo

2 Juan 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Las escrituras son claras, yo no estoy de acuerdo con la teoría que enseña, sobre que Satanás, la serpiente antigua, tuvo relaciones sexuales con Eva y fruto de ese acto sexual nació Caín. Pues las escrituras nos dicen claramente que Caín es hijo de Adán y Eva. Es decir, la relación sexual que tuvo Eva para dar a luz a Caín, no fue con la Serpiente (Satanás), sino que con Adán.

«Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón» (Genesis 4:1)

La sangre de Cristo Ocultaba al creyente con todas sus debilidades y pecado. Hacía acepto al creyente ante Dios. “Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. . . Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto” (Éx. 12:7, 13; cp. Éx. 12:21-23)

II.                   Hace al creyente acepto a Dios.

La vida que ESTA en la sangre, ahora ESTA en el NOMBRE de JESUCRISTO, o sea que quien tiene el nombre invocado sobre su vida tiene la sangre de CRISTO. “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia” (Ef. 1:7).  la vida está en la sangre. «Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona» (Levítico 17:11). la vida es lo único que puede conquistar o superar la muerte. La sangre de Jesús es especial, porque Él no había nacido de una manera normal. Nació de una virgen, y tenía a Dios como Padre. El nacimiento virgen de Jesús es de vital importancia por motivo de su sangre.  Adán, el primer hombre, fue creado sin pecado. La vida de Dios estaba en él, pero después que dejó entrar el pecado en su vida, su pecado fue pasando a través de su sangre. David reconoció esta verdad en el Salmo 51:5: «He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre». La única forma en que Dios trata con nuestro pecado es a través de la sangre del Cordero de Dios. Cuando Cristo vino y murió él no pasó sobre el pecado ni lo cubrió, sino lo eliminó (Juan 1:29; 1 Pedro 2:24). La santidad infinita de Dios fue satisfecha en la muerte de Cristo (Juan 19:30). Los sacrificios en el antiguo testamento anticiparon la sangre eficaz del cordero perfecto de Dios. El derramamiento de sangre de los sacrificios del animal, simbolizando la sangre vertiente de Cristo, sirvió para cubrir el pecado hasta el día en que Cristo se ocuparía realmente del pecado.

III.                 Libera al creyente de la ira de Dios, el juicio venidero.

Sin la sangre de Cristo, nadie puede tener una relación con el Padre celestial. Porque Dios es santo, nuestro pecado bloquea cualquier posibilidad de relación con Él. Pero, por su amor, el Señor puso en marcha un proceso de reconciliación. La preciosa sangre de Jesús ofrece todo lo que necesitamos para acercarnos al Padre. La ira justa de Dios caerá sobre la humanidad pecadora (Ro 5.8-10), pero quienes son justificados por la sangre de Cristo serán salvos de ese terrible castigo. La justificación significa que el Padre acepta la muerte de su Hijo como el pago total por nuestro pecado (Ro 3.23-26). Jesús es un sustituto satisfactorio, porque Él es el Cordero de Dios sin pecado.

La sangre de Cristo no solo redime a los creyentes del pecado y el castigo eterno, sino que “Su sangre purificará nuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo” (Hebreos 9:14). Esto significa que no solo somos ahora libres de ofrecer sacrificios, los cuales son “inútiles” para obtener la salvación, sino que somos libres de depender de las obras inútiles e improductivas de la carne para complacer a Dios. Porque la sangre de Cristo nos ha redimido, ahora somos nuevas criaturas en Cristo (2 Corintios 5:17), y por Su sangre somos liberados del pecado para servir al Dios vivo, para glorificarle, y para gozar de El por una eternidad.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.