Sunday Morning Service

El Sermón de la Mañana #90 | Y EL VERBO ESTABA CON DIOS



En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios».

Juan 1:1

Notas de sermón:                                 

El Evangelio de Juan se abre con las mismas tres palabras con las que se abre el libro del Génesis.

Esta Palabra era con Dios. Lo que Juan está estableciendo es el hecho de que la Palabra estuvo presente desde el principio. Esto está haciendo una declaración con Génesis 1: 1 dice en el principio Dios. Juan 1: 1 dice que en el principio era la Palabra. Juan, al hacer esta comparación, simplemente está diciendo que el Verbo que estaba presente al principio era Dios.

Sabemos que el Verbo que se hizo carne es Jesucristo. Él es Dios que tomó carne humana o forma humana. Lo hizo como una forma de revelar al Padre, A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. Juan 1:18

I.                     Cristo como Creador

«Él estaba con Dios en el principio. Por él fueron hechas todas las cosas; sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho». – Juan 1: 2-3 Jesús no solo estuvo presente en la creación, sino que también fue responsable de la creación. Esto también apunta a la naturaleza trina de Dios que vemos en las primeras páginas de las Escrituras. La Biblia enseña que la participación de Jesucristo en la Creación fue esencial (Juan 1:3). En el NT existen descripciones de Cristo como Creador en dos categorías…

Todo fue creado por medio de Jesucristo (Jn 1:3-4; Col 1:16; Heb 1:2). Si Cristo no fuera Dios, Dios no habría creado todo “solo”, como vimos arriba, ni con sus “propias manos”.

Todo fue creado directamente por Jesucristo (Heb 1:10). Este texto le aplica a Jesucristo un Salmo referente a Jehová: También dice: «Tú, oh Señor, en el principio pusiste los cimientos de la tierra, y el cielo es obra de tus manos. (Heb 1:10; Sal 102:25)

Cristo no es solo el «Verbo/Logos» de Dios, sino también «la Vida». La descripción compuesta «Verbo que es vida» se encuentra en 1Jn 1:1. Estas dos descripciones paralelas para 

Logicamente, Cristo es Creador

Habiendo establecido que sólo Dios es Creador, y que el NT describe a Jesucristo como Creador, es lógico aceptar que el Señor Jesucristo es Dios.

  1. Aquí nos demuestra que es uno solo era la unidad el Dios trino,Nadie estaba con Dios cuando creó todo (Isaías 44:24) Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;
  2. Dios hizo todo directamente, con «su mano» (Is 45:12; 48:13) Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé.
  3. Todo fue hecho por la Palabra (Jn 1:3) Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
  4. El mismo texto referente a Dios en el AT (Sal 102:25), Desde el principio tú fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.
  5. es aplicado a Jesucristo en el NT (Heb 1:10) Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.

Cristo es «el Verbo» y «la Vida» de la Creación

«el Verbo»   «la Vida»

Estrecha unión con Dios        El Verbo estaba con Dios era Dios (Jn 1:1)              …les anunciamos a ustedes la vida eterna que estaba con el Padre…

Se nos manifestó     Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. (Jn 1:14)              Esta vida se manifestó. (1Jn 1:2)

Hemos contemplado

su gloria       Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo *unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. (Jn 1:14)          …lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que hemos contemplado, lo que hemos tocado con las manos… (1Jn 1:1)

Su Virtud     …Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. (2Co 4:6)      En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. (Jn 1:4)

Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo.12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida. (1Jn 1:11-12)

II.                   Cristo es eterno

Jesús no comenzó cuando nació de la virgen María. Había existido eternamente antes de eso. ¿De qué otra manera podría llamarse Creador si no existía antes de la creación del mundo? La Biblia apunta además a la naturaleza eterna de Jesús. Un ejemplo se encuentra en el libro de Apocalipsis. Quiero que prestes atención a la declaración realizada al principio y al final del libro.

«Yo soy el Alfa y la Omega», dice el Señor Dios, «el que es, el que era y el que ha de venir, el Todopoderoso». – Apocalipsis 1: 8 “En el principio Dios…” (Génesis 1:1), indicando que, desde el principio del registro de los tiempos, Dios ya existía. Desde la duración que se extiende sin límite hacia atrás, a la duración que se extiende sin límite hacia adelante, desde las edades eternas a las edades eternas, Dios fue y es para siempre. Jesucristo, Dios encarnado, también constató Su deidad y eternidad ante la gente de Su tiempo al declararles, “Antes que Abraham fuese, YO SOY.” (Juan 8:58). Es claro que Jesús estaba afirmando ser Dios encarnado, porque los judíos, al escuchar esta declaración trataron de apedrearlo. Para los judíos, declarar que uno mismo es el Dios eterno era una blasfemia digna de la pena de muerte (Levítico 24:16). Jesús estaba afirmando que era eterno, así como Su Padre es eterno. Esto fue declarado nuevamente por Juan respecto a la naturaleza de Cristo: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” (Juan 1:1). Antes del registro de los tiempos, Jesús y Su Padre eran uno en esencia, y compartían por igual el atributo de la eternidad. Antes de que comenzara lo que es tiempo, “ya existía la Palabra” (1Jn 1:1). Vemos esta verdad por lo largo de las Escrituras… Y ahora, Padre, glorifícame en tu presencia con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera. (Jn 17:5)

…Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo; (2Ti 1:9)

Científicamente, el tiempo es una parte de la Creación — existe el tiempo porque existe el universo. Esto establece que la eternidad fue antes de la creación. El “Primero y fin” describe la naturaleza eterna de Dios y de su Hijo…

Jehová es el “Principio y el Fin” -…Yo soy el primero y el último; fuera de mí no hay otro dios. (Is 44:6)

…Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tenga sed le daré a beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida. (Ap 21:6)

Jesucristo es el “Principio y el Fin” – «¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho. 13Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el ‘Ultimo, el Principio y el Fin. (Ap 22:12-13, 16, 20) [véase Ap 1:17-18; 2:8]

La misma cita referente a lo eterno de “Jehová” se aplica a Jesucristo…

Para Jehová – Ellos perecerán, pero tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como un vestido. Y como ropa los cambiarás, y los dejarás de lado. 27 Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no tienen fin.  (Sal 102:26-27)

Para Jesucristo – Ellos perecerán, pero tú permaneces para siempre. Se desgastarán como un vestido,  (Heb 1:11) Hebreos 1:8-12 dice bien claro que CRISTO FUNDO LOS CIELOS, Y LA TIERRA ES OBRA DE SUS MANOS. Vamos a leer el pasaje entero, porque es impresionante y demuestra a todas luces que Cristo es eterno:

 Heb 1:8 Mas del Hijo diceTu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;

Cetro de equidad es el cetro de tu reino.

Heb 1:9 Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.

Heb 1:10 Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra,

 Y los cielos son obra de tus manos.

Heb 1:11 Ellos perecerán, mas tú permaneces; Y todos ellos se envejecerán como una vestidura,

Heb 1:12 Y como un vestido los envolverás, y serán mudados;

Pero tú eres el mismo, Y tus años no acabarán.

1- El verso 8 está hablando del Hijo, Jesucristo, y se le llama claramente «Dios», y además dice bien claro que su trono es ETERNO, por los siglos de los siglos. Este pasaje es una cita del Salmo 45:6, que dice lo siguiente:

Sal 45:6 Tu trono, oh Dios, ES ETERNO y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino.

Por lo tanto, el reinado de este Dios que es Jesucristo, así como su trono, es eterno, dicho reinado y trono de Jesús jamás tuvo principio, ni tendrá fin.

El trono de Cristo siempre ha estado en el cielo, pues el pasaje dice bien claro que dicho trono es ETERNO.

El Salmo 45:6 dice bien claro que el trono de Dios, es decir, de Cristo, el Hijo, ES eterno, y si es un trono eterno, entonces ese trono y el reinado de Cristo jamás fue creado, es decir, su gobierno o reinado es eterno, jamás tuvo principio y jamás tendrá fin.

III.                 Cristo como Dios

Lo último que Juan establece en Juan 1: 1 fue que el Verbo estaba en el principio y el Verbo era Dios. Esto apunta claramente a la naturaleza divina de Jesús. Una vez más, esto revela la naturaleza trina de Dios. Se evidencia además porque en Juan 1: 1 él dice que el Verbo estaba con Dios en el principio. El Verbo era Dios, es decir, co-igual y al mismo tiempo, el Verbo era con Dios, es decir, distinto. Si aún no lo ha descubierto, es por eso que a veces se lo conoce como el misterio de la Deidad. Dios se revela en tres personas distintas, pero hay un solo Dios. Es un misterio, pero es una verdad revelada en las Escrituras. Cristo es el Verbo, que es Dios, que se hizo carne y en él habitó toda la plenitud de Dios, que es de lo que atestigua Pablo. Un ejemplo del Antiguo Testamento del nombre Dios aplicado a Cristo lo vemos en el conocido pasaje mesiánico de Isaías 9:6: «Nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero, admirable, Dios fuerte». Hay muchos casos en el Nuevo Testamento donde se usa «Señor» para referirse a Cristo en los que solo se puede entender con su fuerte sentido del Antiguo Testamento, «el Señor» que es Jehová o Dios mismo. Este uso de la palabra «Señor» es bastante sorprendente en las palabras del ángel a los pastores en Belén: «Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor» (Lc 2: 11). La palabra Cristo es la traducción griega de la palabra hebrea Mesias. Jesús también se identifica a sí mismo como el Señor soberano del Antiguo Testamento cuando les pregunta a los fariseos acerca del Salmo 110: 1: «Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de mis pies» (Mt 22: 44). La fuerza de esta declaración está en «Dios el Padre le dice a Dios el Hijo [El Señor de David]: Siéntate a mi mano derecha». Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.11 Ellos perecerán, mas tú permaneces; Y todos ellos se envejecerán como una vestidura, 12 Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; Pero tú eres el mismo, Y tus años no acabarán. Hebreos 1:10-12

Aquí se habla explícitamente de Cristo como el eterno Señor del cielo y de la tierra que creó todas las cosas y permanecerá siempre el mismo. Un uso tan fuerte del término «Señor» para referirse a Cristo culmina en Apocalipsis 19: 16, donde vemos a Cristo que regresa como un rey conquistador, y «en su manto y sobre el muslo lleva escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores».

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