Sunday Morning Service

El Sermón de la Mañana #101 | BIENAVENTURADOS LOS QUE PADECEN PERSECUCION



Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”

Mateo 5:10

Pastor Juarez

Notas de sermón:                                 

En esta última bienaventuranza vemos como el Señor nos ha descrito todas las características y valores que son la esencia del camino de vida de un creyente en Cristo. Son modelos de conducta que debemos tomar en cuenta hasta lo más interior de nuestro ser. Este tipo de conducta nos va a cambiar, nos cambia totalmente lo que éramos, una vida alejada de Dios y hará cambios del mundo que nos rodea. Si vivimos ese modelo de vida de acuerdo a la voluntad de Dios, va a ser difícil no ser luz y destacar entre todos aquellos que viven según el mundo. En la bienaventuranza final, Jesús dijo: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5,10).

Ésta es una promesa de felicidad para aquellos que sufren por hacer lo correcto, lo cual es seguir a Jesús, Él nos advirtió que sus seguidores iban a ser perseguidos, pues “si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán” (Juan 15,20). Esta es una promesa para los que son perseguidos por “justicia”, y no para los que son perseguidos por sus propios pecados o por falta de conocimiento de Dios.

I.                     PERSEGUIDOS POR CAUSA DE LA JUSTICIA.

El comentario Bíblico de ALBERT BARNES define literalmente perseguir; seguir después. Aquí significa molestar u oprimir a uno, debido a su religión. Persiguen a otros que lesionan sus nombres, reputación, propiedad o que ponen en peligro o quitan la vida, debido a sus opiniones religiosas. La persecución en nuestra era moderna se da generalmente en acciones tomadas como la pérdida del empleo, la intimidación en el trabajo o en la escuela. Esto sucede en algunas áreas del mundo, hemos tenido noticias que, ser seguidor de Cristo conlleva la pena de muerte, y las profecías bíblicas nos hablan que tal persecución violenta se extenderá por todo el mundo en los tiempos del fin. Jesucristo mismo nos profetizó acerca de un tiempo que será peor que cualquier otro, y esto incluye la persecución de su pueblo (Mateo 24:21) porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Se acerca un tiempo en que la persecución de la Iglesia de Dios será tan severa que será un asunto de vida o muerte —y algunos creyentes morirán como mártires por su nombre. Si padecemos persecución hoy, pertenecemos a una selección de creyentes por parte de Dios que deben y debemos alegrarnos. Pero la mayor razón por la cual debemos regocijarnos es porque sufrimos, dijo, “por mi causa”, por causa de nuestra lealtad a él y a sus normas de verdad y justicia. Las fuerzas que se oponen a lo que Dios desea todavía tienen gran poder en el mundo. La razón de la persecución en un mundo caído es que, si demostramos justicia genuina, muchos nos rechazarán. Jesús profundiza la idea señalando que los profetas, que como Él habían anunciado el reino de Dios, fueron perseguidos: Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. Mateo 5:11-12 RVR60 como cristianos, hacemos parte del reino de Dios y estamos comprometidos con Sus valores y expectativas. Nuestras vidas —incluyendo nuestro trabajo, nuestra vida social, adoración, gozo y aflicción —están enmarcadas por la realidad de vivir en un mundo que todavía está sujeto a las costumbres antiguas y corruptas de la Caída de Adán (Génesis 3), Como creyentes en Cristo, reconocemos totalmente que Jesús es nuestro Señor y ahora, nuestros hábitos en la tierra deben reflejar el reino de los cielos.

Nuestro Señor fue mal entendido por los suyos, rechazado, perseguido y finalmente crucificado. Y Él nos hace un llamado a seguir su ejemplo.

El sufrimiento no nos incrimina que estemos en pecado. Una fe firme y obediencia a Dios tampoco nos exime de una vida libre de problemas.

Al hombre se le hace difícil soportar el sufrimiento inmerecido. Siempre está dispuesto a defenderse. Pero Jesús nos llama a simplemente soportarlo.

Debemos poner resistencia a la idea de tomar represalias contra los que nos ofenden y devolver mal por mal.

Nuestra fe y confianza en Dios nos permiten ver más allá del sufrimiento actual. Sufrir persecución, debe ser el resultado de seguir verdaderamente a Cristo. Esperemos que vamos a ser mofa de los demás, insultados y muchas más represalias. Pero el Señor nos pide que nos gocemos y nos alegremos en la persecución. Eso nos identifica con el mismo tratamiento que los fieles hombres y mujeres de Dios experimentaron a través de la historia humana; no es algo fuera de lo común.

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Romanos 8: 35:37 RVR60

II.                   La bendición para los perseguidos.

Dios nos va a pagar lo que hemos sufrido por Él.  Es un galardón grande. Jesús no dice cuál es. Pero nos dice cuándo lo recibiremos: “en los cielos”. No es aquí en este mundo. Él nos dice que es un galardón reservado para los creyentes, en los cielos.  Es vida. Es vida eterna. Jesús nos está poniendo en la misma categoría que a los profetas. “porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. Nos da la seguridad de morar con Él por siempre. “Porque de ellos es el reino de los cielos”.  Iremos a morar en la casa de Él. El reino de los cielos es nuestro. Allí está nuestra casa. Y allí hallaremos la paz de Dios. Jesús establece que por ser sus fieles seguidores y vivir a la altura del llamamiento que Dios nos ha hecho, sufriremos persecución. Es posible que no experimentemos el mismo sufrimiento, no todos de la misma manera, pero todos de alguna manera experimentaremos persecución. La iglesia primitiva sufrió persecución casi desde sus inicios. Los apóstoles sufrieron vituperios, fueron varias veces encarcelados. El apóstol Jacobo fue asesinado por orden de Herodes. Después de pasar por múltiples juicios en Roma, Simón Pedro fue crucificado. Pero, al sentirse indigno de ser crucificado de la misma manera que su Salvador, pidió ser crucificado boca abajo, en una cruz invertida. Andrés fue azotado y luego, atado a una cruz con el fin de que sufriera por un tiempo más largo antes de morir. Andrés vivió durante dos días mientras predicaba a los que pasaban a su alrededor. A Santiago, lo empujan desde la altura del templo, y como no muere al instante; fue apedreado, mientras rogaba a Dios de rodillas por sus asesinos; como tardaba en morir, es golpeado en la cabeza por un batanero. A Judas Tadeo Le cortaron la cabeza con un hacha en el ararat. Mateo fue decapitado. Felipe, fue martirizado y muerto en Hierápolis. Tomás murió por una lanza, como mártir por su Señor. Las iglesias de Tesalónicas fueron fundadas en medio de persecución. Pedro escribe su carta a una iglesia   perseguida. Y la epístola a los Hebreos fue escrita a los hebreos cristianos que sufrían persecución y que estaban considerando regresar al judaísmo para evitar la persecución. El libro de Apocalipsis nos narra que el apóstol Juan fue desterrado a la isla de Patmos por causa del evangelio. Y vemos también en Apocalipsis a la iglesia perseguida.

            Así que cuando Jesús dice: bienaventurados los que sufren persecución por causa de la justicia, él tiene en mente a su pueblo. El te tiene en su mente. Todos aquellos que buscan vivir según la justicia de Dios revelada en la Palabra de Dios padecerán persecución.  

            Jesús nos enseña entonces que ser perseguido es una marca de ser seguidor de Jesús. Fue Pablo quien dijo en 2 Timoteo 3:12 “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”. La oposición que sufre el discípulo de Jesús es evidencia de que los discípulos de Jesús no solo observan, no solo les gusta, no porque se sienten bien, no son pasivos, sino activos y militantes. Los discípulos perseguidos son discípulos bendecidos. ¿Por qué es perseguido el cristiano? Por cristo, por justicia. Dice en Mateo 5:10, que «por causa de la justicia»; en Mateo 5:11, «por mi causa»; y en Juan 15:21, Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Juan. 15:20, Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Nos persiguen, porque persiguieron a Cristo y somos sus seguidores. Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. 1 Pedro 2:20 La octava bienaventuranza sirve como un recordatorio para el seguidor de Cristo de que trabajar en un mundo caído requiere valentía. Cristo le llama a usted a gozar a la esperanza de la vida celestial. Algo que está fuera del pensamiento mundano y que al contrario ordena que cada hombre se satisfaga en su propia mente y que sea el autor de su propia felicidad: mientras que nuestro Señor Jesucristo no detiene nuestra felicidad en una vana imaginación.  Pero si está basada en la esperanza de una futura recompensa.

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