Sunday Morning Service

El Sermón de la Mañana #103 | IMPOTENCIA Y FRUSTRACION



10 Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. 11 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?”

Éxodo 14:10-11

Pastor Juarez

Notas de sermón:                                 

Cuando sentimos impotencia y frustración nuestro fracaso puede coincidir como el resultado del pecado. Hemos fracasado en algunos casos en lograr nuestros objetivos, a pesar de haber hecho hasta lo imposible por lograrlos. Ahora se nos hace más difícil confiar, la mayor parte de nosotros somos desconfiados de todo y de todos,

Si vemos, la decepción es grande y duele, pero eso no significa que seamos unos fracasados. Significa que, por alguna razón, no fuimos capaces de observar y medir bien el camino que esperábamos recorrer. Pero el temor y la impotencia no siempre es malo, ya que puede revelarnos muchas cosas sobre nosotros mismos, como nuestros temores, debilidades y en qué áreas estamos fallando. También nos enseña a confiar en Dios y buscarle a Él primero, antes de ofender a Dios por nuestras fragilidades. La palabra de Dios nos enseña en el Libro de Éxodo capítulo catorce la intensa persecución del Faraón egipcio y sus soldados, contra los israelitas que salían de Egipto. Sin embargo, el Faraón ante la poderosa mano de Dios, tuvo que dejar ir a los hebreos para que ellos adoraran y sirvieran al Señor en el desierto.   Cada vez que sientes que se te acaban las fuerzas y que de ninguna manera puedes seguir adelante, estás experimentando acercarte a Dios. Nuestra impotencia es una invitación a orar, es una oportunidad para pedir auxilio a Dios. La frustración es ese sentimiento de impaciencia y ansiedad que tenemos cuando pensamos que nuestras necesidades no están siendo suplidas o cuando nos ocupamos de problemas aparentemente insuperables. La frustración es producto de nuestra naturaleza humana pecaminosa. La frustración con Dios puede ser indicio de una falta de confianza en Él o una mala interpretación de quién es Él. Quienes se sienten impotentes ante cierta circunstancia suelen creer que nada podrá librarlos de la dificultad.

I.                    Los hijos de Israel … tuvieron mucho miedo.

Se ha objetado que 600.000 hombres mayores de veinte años no tenían por qué tener miedo de un ejército como el que el Faraón podría haber reunido apresuradamente. Se calcula que toda la fuerza armada de Egipto asciende a 410.000, y es bastante claro que ni la mitad de ellos podrían haber sido reunidos. De hecho, implicaría más facilidad de movilización de lo que deberíamos haber esperado en esta temprana edad, si el Faraón pudiera traer 100.000 hombres al campo ante una emergencia repentina. Entonces, se pregunta, ¿por qué los israelitas debían haber tenido “mucho miedo” de una fuerza que no era más que una sexta parte de su número?  Y la respuesta es que el ejército egipcio, cualquiera que sea su número, estaba compuesto por soldados entrenados, bien armados y acostumbrados a la guerra; los 600.000 israelitas estaban, en general, desarmados, desconocían estrategias de la guerra y entrenados de manera muy imperfecta. El miedo era, por tanto, perfectamente legítimo. Dios siempre nos ayudará. Aunque el tiempo de adversidad sea difícil y los obstáculos sean grandes siempre Dios estará de nuestro lado, nunca nos dejará ni nos desamparará. El Señor siempre ayuda a sus hijos, nunca los abandona ni los desampara… En medio de aquel panorama tan difícil, Dios se hace presente con su amor y poder. (Tomado de blog cristiano) Aquí Dios le responde a su pueblo y es hermoso ver que el Señor no se impacienta con ellos ni les reprocha sus actitudes, sino que más bien les enseña su grandeza y poder. En toda crisis acudamos a Dios para tomar de él fuerzas para perseverar y sabiduría para actuar correctamente. No nos apresuremos a juzgar una situación según nuestros propios miedos, primero busquemos a Dios y saldremos victoriosos… Los israelitas han visto milagro tras milagro que hizo Dios contra Faraón y tienen pruebas de sobra con las plagas que utilizó Dios, para convencerse de que Dios está a su favor. Por eso no había que temer que Egipto esté detrás de ellos. Pero, de todos modos, cuando ven el polvo de los carros de Faraón persiguiéndoles, inmediatamente piensan lo peor y que el ejército de Faraón le matará y les dejará pudriéndose en ese desierto candente. Claman a Dios por temor en vez de fe (v. 10). Y se van en contra de Moisés, a quien echan la culpa como la causa del desastre que se avecina. Les parece que no hay salida y que todo se acabó. Tienen miedo y hay muchas preguntas negativas. Pero los israelitas no quieren aceptar en estas circunstancias que cuentan con algo mejor que fuerza militar. Tienen a Dios a su favor y pueden contar con que Él les salve. No necesitan sublevarse ni tomar armas. Dios luchará por ellos.

II.                  EL SEÑOR SALVARA A QUIENES CONFIAN EN EL.

Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, Que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo. Desde ahora y para siempre. Salmo 125:1-2

Son muchas las situaciones difíciles en la vida que pueden afectarnos, pero cuando tenemos nuestra fe puesta en Dios, nuestro fundamento es fuerte y no se debilita. Puede estar destruyéndose todo lo demás, pero la fe en Dios nos hace poderosos y nos guarda de la destrucción. Solo permitirá llegar a nuestras vidas aquello que está bajo la voluntad de Dios. Por eso, los que confían en Dios no deben vivir en temor, sino confiar en Él que cuida de su pueblo y sabe lo que es conveniente. Como al pueblo de Israel en la hora de impotencia y frustración él está con ellos, luchando por ellos. Nosotros a veces no alcanzamos a ver la mano de Dios, pero al final, él siempre hace su justicia y salva a los que son fieles a él. Todo aquel que confía en Dios y le obedece tiene una confianza que el mundo no tiene. Llegarán momentos difíciles a nuestra vida, es inevitable pero no permanecerán para siempre. Dios sabe hasta cuando es el momento y no permitirá que nada nos dañe nuestra vida (Salmo 121:7). Jehová te guardará de todo mal; Él guardará nuestra alma. La misericordia de Él es grande y quiere que pasemos la eternidad con él. Nada podrá arrebatarnos lo que Dios ya ha planeado para nosotros. La confianza es en Dios. No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Salmo 146:3 y continúa en el versículo 5 Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios,

Todo creyente en Dios debe poner totalmente su confianza en Él, debemos de confiar absolutamente en nuestro Señor. No debemos decir que confiamos en Dios si en la primera batalla, si al verse acercar el problema, en la primera negativa, nos queremos separar de la iglesia o de ese ministerio al cual servimos al Señor. La idea es permanecer Si está confiando en el Señor no cambie de su trabajo, si está confiando en el Señor ayude a sus hijos a acercarse al Señor, si está confiando en el Señor no deje a un lado la sana doctrina, pensando en abortar, si está confiando en el Señor no se mueva de su iglesia, si está confiando en el Señor no esté pensando en el divorcio como solución. No tome decisiones arrebatadas que le lleven al fracaso. Si usted se encuentra triste, impotente y frustrado es seguramente porque no ha puesto en el Señor su entera confianza, porque los que confían en el Señor saben que su Padre Celestial los defiende. (Jeremías 1:19) Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte. Sí confiamos en el Señor él nos conoce, el conoce nuestra necesidad, el conoce nuestro problema, el conoce nuestra aflicción. (Mateo 6:8) No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. No tome decisiones arrebatadas, congréguese con regularidad, haga de su iglesia y de su silla su refugio personal. Cuando pasamos tiempo con Dios y hablamos con él cada día, recibimos descanso y paz en nuestra alma. Hoy le pido a usted que se acerque a él y llévele sus cargas. Pero también debe decidir ir ante su presencia para escuchar su voz y recibir su abrazo amoroso y consolador. Deléitate en el Señor, no permita que sus problemas opaquen su visión espiritual. Esa relación diaria con Dios en medio de cualquier situación le ayudará a seguir adelante y fortalecerá su confianza en el Señor. No le dé la espalda a Dios. Vaya ante él, sienta su presencia y su cuidado y verá cómo crece su confianza. Mientras mejor conozcas a Dios, más fuerte será su confianza en él. Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado. Salmo 27:3

Hay bendiciones para los que confían en el Señor. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. Jeremías 17:7-8

Cuando confiamos en Dios somos como ese árbol bien plantado que tiene sus raíces firmes junto a la corriente del agua, que es la fuente de su vida. Sin agua, el árbol morirá, no podrá soportar el calor y se secará. De la misma manera, nosotros estamos muertos espiritualmente si no tenemos nuestras raíces espirituales plantadas en Dios. ¡Dios es nuestra fuente de vida!

Puesta la confianza en Dios podremos hacer frente a las pruebas de la vida. Su agua -la plenitud de su Espíritu Santo en nosotros traerá el alivio necesario en el momento preciso, puedes usted estar seguro de eso. Dios no abandona a sus hijos. Él le sostendrá de la mano, y le guiará en su voluntad hasta el fin de sus días aquí en la Tierra (Salmo 73:23-24). Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha.

24 Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.

¿Cómo no vas a confiar en él?

Le invitamos para que Elija confiar en Dios cada día y en medio de cualquier situación. Porque Él siempre ha sido fiel y seguirá siendo fiel, por toda la eternidad. Créalo porque él es serio en sus promesas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.