Sunday Morning Service

El Sermón de la Mañana #115 | EL MENSAJE A ESMIRNA



Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto: Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte”

Apocalipsis 2:8-11

Pastor Juarez

Notas de sermón:                                 

Esmirna estaba a unos 56 kilómetros al norte de Éfeso, El nombre Esmirna significa “Mirra” pues seguramente había muchos árboles que producían este perfume el cual era utilizado para la preparación de los cadáveres. De todas las ciudades de Asia, Esmirna era la más encantadora. Se la llamaba el adorno de Asia, la corona de Asia y la flor de Asia.   
El Señor se identifica con los sufrimientos de la iglesia de Esmirna, y ésta al igual que la de Filadelfia son las únicas a las que Jesús no les hace ningún reproche.  

                                 I.TRIBULACION 

La iglesia en Esmirna había sufrido la tribulación, que parece que en su caso había venido de parte de los judíos. vemos cómo desde el principio de  

la extensión del evangelio, fueron los propios judíos y no los paganos, quienes, intentaron impedir el avance de la predicación del evangelio de Jesucristo. Notemos una vez más que Satanás no tuvo problemas en emplear al pueblo y a la religión que debería haber aceptado a Cristo para intentar acabar con él. En Esmirna todos los ciudadanos, a excepción de los judíos, tenían la obligación de reconocer públicamente que César era el Señor, algo a lo que los verdaderos cristianos se negaban, puesto que ellos sólo confesaban que «Jesús es el Señor» y los judíos convencieron a los Romanos a que obligaran a los cristianos a rendir adoración al César, a lo que los cristianos se negaron y empezó la persecución contra ellos. El Señor les envía este mensaje en ese momento de persecución. Jesús conoce bien, no sólo a sus seguidores, sino también la maldad de sus enemigos. El mensaje era del Señor Jesucristo: «Estas son las palabras del que es el Primero y el Último, que murió y resucitó» (Apocalipsis 2:8). La identidad del primero y del último y del resucitado sólo podía ser Jesucristo. 

Jesús comienza reconociendo sus pruebas: «Conozco tus aflicciones y tu pobreza, ¡aunque seas rico! Conozco la calumnia de los que se dicen judíos y no lo son, sino que son una sinagoga de Satanás» (Apocalipsis 2:9). Sin embargo, en su pobreza física, la iglesia de Esmirna era «rica», es decir, tenía una riqueza espiritual que nadie podía quitarle (Mateo 6:20). Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni urtan. 

En cuanto a la identidad de la «sinagoga de Satanás», hay un par de opiniones. Una de ellas es que se trataba de un grupo de gentiles que se autodenominaban «judíos» (es decir, el pueblo elegido por Dios). Sin embargo, en lugar de seguir el judaísmo, este autoproclamado «pueblo de Dios» adoraba al emperador romano y hablaba contra los cristianos de Esmirna. Pablo diferencia a los judíos «verdaderos» (espirituales) de los que sólo pueden alegar una conexión física con Abraham: «Un hombre no es judío si sólo lo es exteriormente, ni la circuncisión es sólo exterior y física. No, un hombre es judío si lo es sólo por dentro; y la circuncisión es la circuncisión del corazón, por el Espíritu, no por el código escrito» (Romanos 2:28-29). En Mateo 10:34-39, Jesús expuso claramente lo que significa seguirle. Dijo: «No supongáis que he venido a traer la paz a la tierra. No he venido a traer la paz, sino una espada. Porque he venido a poner al hombre en contra de su padre, a la hija en contra de su madre, a la nuera en contra de su suegra, los enemigos del hombre serán los miembros de su propia casa’ Quien ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; quien ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. Quien encuentre su vida, la perderá, y quien pierda su vida por mí, la encontrará 

El hecho de que Jesús traiga una «espada» y ponga a los miembros de la familia unos contra otros, puede parecer un poco duro después de palabras como «quien cree en Él no perecerá» (Juan 3:16). Pero Jesús nunca suavizó la verdad, y la verdad es que seguirle a Él conlleva decisiones difíciles. A veces, volver atrás puede parecer muy atractivo. Cuando las enseñanzas de Jesús pasaron de las Bienaventuranzas (Mateo 5:3-11) a la llegada de la cruz, muchos de los que le habían seguido se alejaron (Juan 6:66). Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con Él. Incluso los discípulos decidieron que seguir a Jesús era demasiado duro la noche en que fue arrestado. Todos le abandonaron (Mateo 26:56; Mas todo esto sucede, para que se cumplan las escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.Marcos 14:50). Aquella noche, seguir a Cristo significaba una posible detención y ejecución. En lugar de arriesgar su propia vida, Pedro lo negó hasta que se encontró con Jesús tres veces (Mateo 26:69-75) Tomado de Escuela Biblica.com 

Seguir verdaderamente a Cristo significa que Él se ha convertido en todo para nosotros. Todo el mundo sigue algo: los amigos, la cultura popular, la familia, los deseos egoístas o Dios. Sólo podemos seguir una cosa a la vez (Mateo 6:24). Dios afirma que no debemos tener otros dioses delante de Él (Éxodo 20:3; Deuteronomio 5:7; Marcos 12:30). Seguir verdaderamente a Cristo significa que no seguimos nada más. Jesús dijo en Lucas 9:23: «El que quiera ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz cada día y me siga» No existe el «discípulo a medias» Como demostraron los discípulos, nadie puede seguir a Cristo por la fuerza de su propia voluntad. Los fariseos eran un buen ejemplo de los que intentaban obedecer a Dios con sus propias fuerzas. Sus propios esfuerzos sólo condujeron a la arrogancia y a la distorsión de todo el propósito de la Ley de Dios (Lucas 11:39; Mateo 23:24). El sufrimiento tiene su peculiar manera de recordarnos cuáles son las cosas realmente importantes, forzándonos a depender radicalmente de Dios y purificando así nuestra obediencia a la voluntad de Dios. En todo caso, para estar adecuadamente preparados para enfrentar el sufrimiento, es imprescindible que previamente conozcamos el corazón de Dios, para que cualquiera que sea nuestro dolor, podamos entenderlo en vista de su amor por nosotros al verle compartiéndolo en la cruz. El Señor anuncia de antemano a la iglesia lo que iba a padecer, pero le anima diciéndole: “No temas”. Ahora bien, ¿cómo es posible vencer el temor al sufrimiento? Hay varias cosas que nos pueden ayudar: • Dios fija de antemano el límite de las pruebas: “tendréis tribulación por diez días”. Con esto vemos que el Señor siempre está en el control de todo lo que nos pueda ocurrir. Satanás no puede hacer lo que quiera con los creyentes. Por ejemplo, tuvo que pedir permiso al Señor para poder tentar a Pedro: “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo” (Lc 22:31); lo mismo ocurrió en el caso de Job: “Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida” (Job 2:6); y volvemos a ver lo mismo en las palabras de Dios a Abraham: “Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza” (Gn 15:13-14). • El sufrimiento es el camino a la gloria. El apóstol Pablo lo explicó claramente en su carta a los Romanos: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Ro 8:18). Esmirna era conocida también por sus pruebas atléticas en las que se premiaba a los ganadores con una guirnalda o corona de flores. Pero esta distinción deportiva se marchitaba en poco tiempo, algo que no ocurrirá jamás con la corona que el Señor dará a los creyentes por su servicio fiel hasta la muerte. El premio que el Señor les daría sería la “vida”, que, aunque en primer lugar se refiere a la vida eterna, también implica un premio o recompensa especial en la vida eterna. Aunque al considerar todo esto nunca debemos olvidar que para que el Señor nos pudiera dar esta “corona de la vida”, él tuvo que llevar una corona de espinas y morir por nosotros en la cruz. Muchas veces nos preguntamos por qué Dios permite que los creyentes pasemos por tribulaciones y sufrimiento. Si Dios tiene el poder para evitarlo, ¿por qué lo permite? Este texto nos enseña que su propósito es probarnos. El verbo griego utilizado aquí se empleaba para poner a prueba los metales en el fuego, y de ese modo librarlos de la escoria. Y de igual manera nuestra fe debe ser probada. Dios nos está preparando para el cielo, y allí no hay ninguna cosa que no sea genuina y pura. Las pruebas ponen al descubierto si nuestra fe es genuina. Los falsos creyentes no permanecen al enfrentar la persecución, en cambio, para el verdadero cristiano, la persecución o el sufrimiento fortalecen y refinan su fe. Y después de esto, una vez que se ha comprobado que nuestra fe es genuina, entonces Dios nos dará la corona de la vida. Pero de igual modo que Jesús venció al morir, los santos también vencen a este mundo siendo fieles hasta la muerte. 6. “Y yo te daré la corona de la vida” Esta es una exhortación con promesa. Es verdad que el Señor no promete a su pueblo ser librado de la muerte o el sufrimiento en este mundo, más bien les exhorta a ser fieles hasta el punto de llegar a morir por su causa, pero juntamente con ello, les promete una recompensa: “la corona de la vida”. Este es el premio por la perseverancia.  

 “Yo soy el primero y el postrero”. Dios se presenta utilizando estas palabras del  

Antiguo Testamento para decirnos que aparte de él no hay ningún otro dios, y que él  

tiene el control último y absoluto sobre todo el universo. Es bueno saber esto al  

entrar en un periodo de prueba, ya que saber que estamos es sus manos es una  

fuente infinita de consuelo que aliviará el dolor de nuestras heridas. 

• “Yo soy el que estuve muerto y vivió”. Y a continuación el Señor les dice que él ya  

había pasado por esa misma experiencia que ellos iban a atravesar. Por un lado se  

identifica con su iglesia sufriente, pero por otro, le muestra su propia victoria sobre  

la muerte. El énfasis aquí está en el triunfo de su resurrección, que al fin y al cabo,  

es compartido también por todos aquellos que creen en él. Escuela bíblica .com  

Los cristianos eran perseguidos y no podían trabajar libremente ni tener negocios, y eso producía en sus vidas mucha pobreza y escasez, pero el Señor les dice que son ricos espiritualmente hablando y esa es la verdadera riqueza. El Señor les está confirmando que iban a padecer, que tendrían sufrimientos, persecuciones, etc. pero no tenían que tener temor de eso. 

SE FIEL HASTA LA MUERTE Y RECIBIRAS LA CORONA DE VIDA (APOCALIPSIS 2:10c) La recompensa para quien sea fiel hasta la muerte es la “corona de la vida”. Esto no se refiere a la salvación, sino a una recompensa relacionada con el Reino de Dios. Le invito a que acepte a Cristo Jesús como su salvador personal, porque de nada sirve tenerlo todo y perder el alma, pero en Jesús lo tiene todo. Confíe en Él y espere y le dará la corona de vida y apartados para la vida eterna. 

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.